domingo, 20 de enero de 2013

Cap. 114°: Nada más que sorpresas...


Tumblr_mc7d59yxuo1rasjg8o1_500_large

"La vida está llena de sorpresas".

¿Qué tal si ha salido? Probablemente Ryan lo está corrompiendo, aunque no creo, seguramente mañana tiene muchas cosas que hacer y tiene que dormir temprano o tal vez se quedó jugando algún videojuego o no lo sé. Podría imaginarme un montón de cosas, pero no quiero incomodarlo al preguntarle. Creo que lo mejor sería hablar con él, pues tampoco quisiera estar con el celular todo el rato, sería incómodo.

—Mira quién te espera… —me dijo ella mirando con una sonrisa y una mirada desafiante.
—Mierda —susurré.

En mi cabeza estaba maldiciendo a todo el mundo por tenerlo enfrente mio. Es decir, una viene de vacaciones al lugar donde ha vivido toda su vida para relajarse, visitar a sus amigos, olvidarse de algunos problemas que tuvo, tratar de vivir como antes, pero ¡NO! Todo lo que encuentro desde que llegué son sorpresas, sorpresas y más… ¡SORPRESAS! Sólo quiero estar tranquila un segundo, pero no, sólo estaba hablando con mi mejor amiga y de la nada… ¡aparece! Lo que menos quería hacer cuando viniera sería sentir todas estas cosas, pero no, justo ahora es cuando más me pongo a sentir cosas  que pensé enterradas, bueno… ¡ni enterradas! Sencillamente que pensé que jamás habían existido.

*(Chicas, estuve buscando como tonta en todos los capítulos de la novela, pero no lo llegué a encontrar. ¿Se acuerdan que una vez en un capítulo puse como que un flashback de lo que había ocurrido en el pasado con un chico cuando vivías en _______(tu país), creo que se llama Gianfranco o algo así, ¿ustedes se acuerdan? Si es así, ¿lo pueden poner en los comentarios? ¡Por favoooor! Como no me acuerdo, pondré Gianfranco porque estoy casi segura que era él, pero no del todo, ji).

—¡_________(tu nombre)! —exclamó él y sentí un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo cuando se acercó a abrazarme—, ¡estás hermosa!
—Gracias —respondí, mientras lo abrazaba a él también—, Gianfranco, ¿cómo has estado?
—Bieen, tranquilo acá —dijo mirándome de pies a cabeza una vez que me soltó—, ¿y tú cómo has estado allá en Atlanta?
—Bueno, bien en lo posible —dije sonriendo—, tú sabes… sencillamente no es lo mismo aunque ya me acostumbré un poco.
—Sí bueno, debe ser difícil —dijo—, pero ahora estás acá y escuché que luego te irías a Londres con Ximena y no sé quiénes más.
—Sí, de viaje por mis quince años —le dije demostrando la emoción que tenía dentro mío—, no quería fiesta.
—Eso imaginé —me dijo él—, pero esto será como tu fiesta, por así decirlo.
—Sí, supongo —sonreí.
—No tienes ni la mínima idea de como se sintió que no estabas presente —me dijo casi en la oreja.

Supongo que en ese momento Ximena sintió que estaba sobrando o eso supuse, ya que yo sabía de antemano que las intenciones de Gianfranco de ir a saludarme no eran sólo preguntarme cómo estaba, sino algo más. No había que ser muy inteligente ni astuta.

(En Atlanta)

Narra Justin:

Nos encontrábamos los 5 metido en una conversación larga, como las de antes. Tomábamos mientras hablábamos, bueno creo que yo era el único que tomaba. Los demás sólo habían tomado un poco comparado a mí.

—Justin, hueles demasiado a alcohol —me dijo Caitlin.
—Sí man —agregó Ryan—,  acuérdate que de acá tenemos que ir a la fiesta.
—Estoy bien —le dije.

Estaba completamente bien. Estaba completamente consciente de lo que hacía y que decía, sabía perfectamente todo lo que estaba sucediendo a mí alrededor. Sólo me sentía un poquito más alegre de lo normal o eso creo yo, aunque normalmente yo era una persona alegre.

—Mira aaah, que nadie te va a llegar a tu casa cargado en vez de ir a una fiesta —me dijo Ryan.
—Esos momentos dorados que nunca volverán —dijo Chaz como un idiota sonriendo con anhelo.

Las chicas comenzaron a reírse de lo que había dicho Chaz y la cara que había puesto.

—Parecen que ustedes estuvieran fueran los que están borrachos —dije yo.
—Tampoco exageres —dijo Ryan.

Ellos seguían bebiendo y yo me serví un poco de whisky, mientras los demás tomaban vodka con jugo de naranja creo. No me fijé. Yo preferí tomar una cerveza. Y en ese momento me fijé en las botellas, y ya no había casi nada de vodka. Las cervezas estaban por acabarse. No podía dejar de hablar, pero por momentos me acordaba de ella, pero por un momento decidí ya dejar de pensar un segundo a ver si funcionaba, aunque probablemente sería en vano, pero ¿qué más da? No voy a mentir, ¡la estoy pasando de puta madre!

—¿Tienes papas? —le pregunté a Chaz.
—¿Fritas? —me preguntó—. Hay una bolsa en la alacena. Si quieres tráelas.
—Eso era lo que pensaba hacer.

Me paré a la cocina y fui en busca de las papas fritas. Tenía hambre, pero mientras hacía eso me detuve un momento a ver mi celular. Claro, habían demasiados mensajes, pero ninguno de ella. Decidí ignorarlo e ir corriendo por las papas y volver a la sala donde estaban todos.

(En _________(tu país))

—¿Qué hora es? —pregunté.
—Ya son las 12 —respondió Gianfranco.
—¡Qué rápido se pasó el tiempo! —exclamé.
—Dicen que cuando uno hace algo que disfruta realmente el tiempo pasa volando…
—Así parece —dije, pero obviamente no lo decía por él.

Tal vez él pensaba que lo había extrañado, que todas las noches pensé en él, pues lo conozco y sé que tan “alucinado” por así decirlo, puede llegar a ser. Sólo pensé una vez en él. Nada más, como en cualquier otra persona.

—Sí —sonrió—, parece que te estuviste divirtiendo mucho en Atlanta.
—¿Por qué dices eso? —le pregunté curiosamente, o sea,  ¿qué se podría haber enterado él?
—Salieron unas fotos tuyas en unas revistas, también en internet junto a Justin Bieber.

En ese momento me puse a recordar cuando a veces salía con Justin y aparecían los fotógrafos a tomarnos fotos en la primera oportunidad que tuvieran.

—¿Quién lo pensaría, no? —preguntó Gianfranco—, realmente nos impresionó a todos.
—Mmm… supongo —dije pensando en Justin, casi en un suspiro, pero supe aparentarlo.
—¿Y cómo así lo conociste?
—Lo conocí por Ryan, el hermano del esposo de mi mamá —le dije, aunque pude haber dicho “hermanastro”, pero realmente no me gustaba esa palabra y no quería verlo desde esa manera—, son mejores amigos.
—Recuerdo a ver escuchado algo así —me dijo él, aunque no sé dónde pues jamás he hablado de eso en clases cuando estudiaba aquí.


En ese momento me puse a pensar en lo pequeño que era el mundo. Probablemente él ni ninguno de mis ex compañeros podían de salir del asombro cuando se enteraron. Yo tampoco lo hubiera podido hacer. Es como que uno de tus amigos se mude al extranjero y de pronto conozca a un famoso. Es raro, ¿me entiendes? Pero yo soy de la idea de que las cosas ocurren con algo, con un propósito.

—Ah Ok.

Realmente no sabía que decir. Él era un chico muy bonito, muy agradable a la vista, terminaba siendo agradable para la gran mayoría de chicas, y también para mí. Pero realmente su forma de ser la mataba un poco, no me agradaba, pero podía ser bueno cuando se lo propusiera.

Lo miré y vi que se veía un poco incómodo, supongo que fue por la manera en la que le contesté.

—Disculpa —le dije—, no quiero ser cortante, sencillamente que no sé qué decir.
—No te preocupes —me sonrió.

Ahora lo encontraba un poco más calmado que cuando “convivíamos” en un mismo salón por así decirlo. Es diferente ver a una persona todos los días y que de pronto las veas después de mucho tiempo. La diferencia del tiempo se siente, supongo que a él le pasó lo mismo, sólo que como digo una vez más: yo no lo extraño y dudo hacerlo en un futuro y si lo llegara a hacer, sería en un muy lejano o probablemente cuando esté drogada.

—Mira —me dijo él interrumpiendo mi pensamiento.
—¿Qué?

Justo en ese momento fue cuando vi a Ximena besándose con un chico al cual nunca había visto en mi vida, así que supongo que esto se sumará a la lista de cosas que me tenían que contar, pero también pienso que una de las cosas que la impulsó a actuar así fue el alcohol.

—¿Quién es? —pregunté sin salir de mi asombro y con los ojos abiertos como platos.
—Es un chico… mmm… ¿cómo se llama? —se preguntaba él mismo—, realmente no me acuerdo. Pero sí he escuchado hablar de él.
—¿Es mayor que ella?
—Sí, por como 3 años, algo así, aunque tampoco tan exagerado.

A Ximena siempre le habían gustado los chicos que son un poco más grandes que ella, a mí también, aunque no puedo decir que me gusten, sencillamente que me agradaban más que los de mi edad, por la madurez y sobretodo que terminaban siendo más atractivos físicamente.

—No pierde el tiempo —concluí.
—Definitivamente no —dijo Gianfranco mientras observábamos esa escena.

Sólo volteé a mirarlo con una sonrisa en el rostro, lo vi demasiado atractivo, lo cuál me pareció raro. No digo que no lo sea, sencillamente que jamás lo vi de la misma forma que lo estoy haciendo ahora. Aunque lo positivo de todo esto era que él se moría por mí, creo que siempre lo haría y ahora no hacía nada más que demostrarlo.

Cuando él se dio cuenta que lo estaba mirando rápidamente volteé la mirada y miré a varios lados para hacerme la disimulada. Vi a mis abuelos conversando con otras personas, supuse que aún tendríamos mucho tiempo en esta fiesta. Más bien, seremos los últimos en irnos.

—¡Qué raro verlos juntos!

(En Atlanta)

Narra Justin:

—¿Qué hora es? —pregunté—, ¿cuánto falta?
—Ya estamos a una cuadra —respondió Ryan una vez más, mientras manejaba.
—Eso dijiste hace 5 minutos.
—Hace 5 minutos ni siquiera nos habíamos subido a la camioneta —me dijo él— y desde hace mucho antes estás que preguntas eso como un niño.
—¡Qué exagerado! —exclamé.

Estaba sentado en el asiento de atrás entre Payton y Caitlin. Estaba recostado encima de Caitlin, no sé si le molestara o no, pero realmente no me interesaba, estaba cómodo y punto.

—¡Mieeeeeeeeeeeerda! —grité.

Ryan había frenado en seco y me caí en el hueco que hay entre los asientos delanteros y traseros, y sin querer jalé a Payton de su polo.

—¡Justin! —gritó ella.

Apenas pude verla y se le notaba el brassier, supuse que se enojó por eso.

—Perdón —dije.
—¡Al fin! —exclamó Caitlin saliendo del carro dejándome tirado.

La música sonaba demasiado fuerte, la fiesta ya habría empezado hace un buen rato, aunque no tanto. Eran las 12:30, todavía había mucho tiempo para divertirse. Me levanté a como dé lugar, sólo quería salir y bailar, así que seguí a Ryan y a Chaz.

Tenía que decir que habían demasiadas personas, pero sentí un poco de alivio, porque la mayoría era gente que conocía y no diría “¡Justin Biebeeeeeer!”, sino simplemente Justin.


Apenas entramos pude ver a demasiadas chicas, eran hermosas. Aunque hacía un poco de frío porque estaba empezando el invierno. Estaban la gran mayoría con jeans apretados y polos que dejaban ver su escote.

Vi que Chaz apenas llegó se fue a bailar con chica, mientras Caitlin lo miraba con celos. Sólo alcancé a sonreír  y fue justo cuando Ryan llegó con una chica realmente bella.

—Él es Justin —me presentó.

Yo me puse un poco nervioso porque apareció de improvisto, dentro mío pensaba: “¡Ryan de mierda! ¿Por qué haces esto?”, pero fue justo cuando las ganas de bailar me ganaban.

—¿Vamos? —me dijo ella coquetamente y le agarré la mano para ir a bailar.

Fin de la narración.

(En _________(tu país))

—¿Celoso? —preguntó Gianfranco.
—¿De ti? —cuestionó— nunca.

Ellos eran amigos, no puedo decir que los mejores, pero a veces se juntaban para salir, así que supuse que estaban bromeando.

—¿Vamos a bailar? —me preguntó Alex.

Yo me puse un poco roja, pero dudo que se haya dado cuenta, pues hacía mucho calor y cualquiera pensaría que es por eso, aunque no le respondí. Realmente me daba vergüenza hacer el ridículo una vez más.

—¿O prefieres quedarte sentada? —me preguntó otra vez al ver que no había dicho nada.
—Vamos… claro, si no te molesta —dije mirando a Gianfranco.
—Corre, no te preocupes —me dijo él.

Nos paramos y fuimos a bailar. Yo me agarraba el cabello y temía que de ser liso pasara nuevamente a ser rizado, pero estaba nerviosa y era una “buena manera” —o eso creía yo— de disimularlo. Él poco a poco se acercaba a mí, trataba de acercarse cada vez un poco más y más.

—¡Qué bonita sonrisa tienes! —dijo él mirándome, mientras yo sonreía torpemente para dejar de verme un poco ridícula.

Sólo sonreí nuevamente, sin agradecerle el cumplido. Mientras pasaban los minutos, me ponía cada vez un poco más nerviosa pues lo tenía cerquísima y él me agarraba la mano.



—Estoy un poco raro —confesó—, hace un rato fui con los chicos y no sé qué me dieron de fumar.

Por un momento pensé que había fumado marihuana, lo cuál no me impresionaba pues conocía a mucha gente de aquí que lo hacía y pues, más aún en una fiesta.

—¿Marihuana? —cuestioné con una carcajada para no incomodarlo tanto.
—No lo sé —dijo él desconcertado—, parecía un cigarro.

Después de eso seguimos bailando, pero él cada vez más cerca a mí, acercando su cara a mi rostro, pero yo sólo volteaba a los costados, para evitar que sucediera algo que no me agradara.

Habrían pasado a duras penas unos 5 minutos desde que me sacó a bailar, pero yo había sentido que era una eternidad. No quería estar tan cerca de él. No pensaba darle un beso ni nada por el estilo, pues pensé que esas eran sus intenciones.

Fin de la narración.

(En Atlanta)

Narra Ryan:

Sé que _________(tu nombre) es como mi hermanita menor pues la he llegado a querer así, y que Justin es mi mejor amigo, pero realmente quería que se divirtiera como probablemente ella lo estaría haciendo. Tampoco estoy diciendo que se va a llevar a esa chica a la cama, hasta me pongo a dudar que la bese, aunque está bajo los efectos del alcohol, y me parece que una cerveza más y termina completamente ebrio.

—Justin se está divirtiendo —me dijo Payton, mientras bailábamos.
—¡Cómo debe ser! —exclamé yo.
—¿Pero él no estaba en algo con ________(tu nombre)? —me preguntó, aunque yo fui quién se lo conté a ella.
—Pero mira, ella se va a ir durante 5 semanas a un viaje, y está muy lejos de aquí. Se acaba de ir ayer, pero  cuando fuimos a la casa de Justin él estaba muriendo en vida y es mi amigo y quiero que sea feliz y no considero que felicidad sea mortificarse de esta manera por alguien que está tan lejos como ella. Ni siquiera le ha hablado más que para decirle que ya llegó.
—Tienes razón —dijo ella—, pero…
—No hay peros —la interrumpí—, hay que dejarlo que se divierta. Es joven, tiene 17, para ocupado casi siempre y no tiene mucho tiempo para salir con sus amigos y divertirse y bueno cada oportunidad es única, ¿no es cierto?
—Bueno sí… —concluyó Payton no muy convencida, pero realmente no me importaba.

Después de esa pequeña conversación, seguimos bailando, finalmente, ¿a eso vinimos, no? Era una forma de divertirse un fin de semana.

—¡EMBUDO!*, ¡EMBUDO!, ¡EMBUDO! —gritaron todos.

(*Embudo es cuando en una fiesta agarran un embudo (como el que ustedes conocen normalmente) y lo conectan con una manguera para que una persona se acerque y beba desde un extremo de la manguera todo el licor que echaran por el embudo. Mayormente hacen competencias).

Todos se acercaban al centro, donde había una barra y dos chicas paradas, cada una con un embudo y varias botellas al costado. Pude ver tequila, cerveza, ron, etc.

—¿Quién va a ser el primero? —preguntó una de las chicas.

Se acercó un amigo de Christian, se llamaba Mark, era mayor que él: tenía 16 años y también se acercó otro chico el cuál no llegué a reconocer y comenzaron con el embudo.

En ese momento me acordé de Christian. Pensé que iba a venir, pero supongo que Caitlin lo habrá dejado en su casa o tal vez estaba desganado, pero debió de venir pues ya el tiempo que le quedaba en Atlanta estaba contado y debí de salir a disfrutarlo, pero en fin… es su problema.

Uno de los chicos no aguantó más en el embudo y decidí acercarme a hacerlo. No es por presumir, pero era muy bueno en esto y si alguien tenía que ganarme tendría que ser demasiado bueno, lo cuál dudo demasiado.

El otro chico también se rindió, así que faltaba alguien.

Apenas vi quién se acercaba me comencé a morir de risa en mi cabeza.

—*¿Justin?* —pensé— *¡qué patético! Él jamás toma, y dudo que alguna vez haya hecho esto*.

Fin de la narración.

(En ________(tu país))

Narras tú:

En mi cabeza había maldecido infinitas veces al idiota de Alex. Realmente, quería matarlo. ¿Qué mierda le pasaba para ponerse así conmigo?

—Oye, espérame un ratito —le dije—, ya vengo.
—¿Adónde vas? —me preguntó mientras me agarraba de la cintura.
—Voy a ir al baño, ya vuelvo.
—¿Te acompaño? —me miró pícaramente.
—Si quieres yo te acompaño —le dije sonriendo—, pero a la mierda cojudo.

Dicho eso, me solté a como fuera lugar y me fui de una buena vez.

—¿Qué fue eso? —me preguntó  Alyssa, mientras caminaba. Supuse que había estado viendo todo el rato lo que sucedía.
—Nada —le dije—, sólo que es un cojudo y a nadie va a venir con cojudeces conmigo.
—Tranquila —me dijo riendo al verme tan enojada—, seguramente está borracho o algo así.
—No, creo que fumó marihuana —le dije.
—¿Sí? —me preguntó ella un poco sorprendida—, no lo pensé de él.
—No entiendo porque te sorprendes —le dije—, todos lo hacen.
—¿Acaso tú lo haces? —cuestionó.
—¿Qué hablas? —dije—, yo soy la persona más correcta del mundo, jamás me metería en esos vicios.

Alyssa comenzó a matarse de risa por la forma en la que lo dije.

—Claro _______(tu nombre), tú siempre.
—Obviamente —dije—, sino ¿quién?

Fuimos caminando al baño y mientras lo hacíamos, saqué mi celular para ver mis actualizaciones en BBM y también ver mis notificaciones en Facebook.

—Mierda —susurré…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Chicas, ¿cómo están? Espero que estén bien. Disculpen por mi ausencia durante todo este tiempo, no tenía internet. Pero bueno, para recompensarlas hice este capítulo un poco más largo de lo habitual. Espero que les guste, espero poder subir un capítulo lo más pronto posible (la próxima semana, ya que estamos domingo) y estoy viendo la posibilidad de hacerles un maratón, ¿qué les parece?

PD: Las extrañé mucho ):

 Vale

lunes, 7 de enero de 2013

Cap. 113°: "¿Qué estarás haciendo?"


Tumblr_mg0ep9bjz71rmcxxro1_500_large

—Pero mi mamá no me ha dado permiso —sonreí victoriosamente por un momento.
—Hijo, claro que tienes permiso —sonrió ella— sal, distráete, te haría bien.
—Entonces no hay ningún inconveniente Justin —dijo Chaz.
—Al parecer —concluyó Ryan.

Miré a mi mamá con cara de pocos amigos, pero ella sólo atinó a reírse.

—Está bien, vamos —dije un poco amargado—, pero bájenme.

Los dos me soltaron y caí al piso, así que sólo me paré y caminé hacia la puerta.

—Adiós mamá —le dije, pero no me acerqué.
—Ah, y vuelves a la hora que quieras —me dijo ella.
—Yo también quiero una mamá así —dijo Chaz.

Salimos de la sala a la calle y subimos a la camioneta de Ryan. Chaz se subió atrás conmigo.

—¿Por qué te subes atrás conmigo en vez de ir adelante? —le pregunté un poco extrañado.
—Porque puede ser que te quieras escapar.
—¿Cómo me voy a escapar con la camioneta moviéndose? —lo miré haciendo una mueca. A veces me sorprendía su “inteligencia”.
—No lo sé, eso tendrías que decirme tú —me dijo él tratando de sonar un poco más inteligente.

En otro lugar…

(Con Christian)

—¿Crees que estoy bien así? —le pregunté a mi hermana.
—Sí —me dijo— te ves mejor ahora.
—Ya bueno.
—No puedo creer que voy a ir a una fiesta contigo —me dijo ella—, los dos juntos, en el mismo carro.
—Sí lo sé, es raro —le dije—, pero ni modo, tenemos que ir juntos.

Sí sé que era un poco tonto ir a una fiesta después de lo ocurrido con ________(tu nombre) el otro día, pero quería una forma de distraerme, y bueno hoy día iba a ver una fiesta y me habían invitado, ¿entonces? No haría nada malo, sólo quería escuchar música, distraerme. No iba a besar a la primera chica que viera, sólo un poco de diversión, creo que no haría daño a nadie.

—¿Ya vamos? —le pregunté.
—Sí, sí —contestó Caitlin— vamos, ya estoy lista.

Íbamos a ir en el carro de Caitlin. Así que bajamos las escaleras, pero yo iba mucho antes que ella. Ella estaba yendo más rápido y aparte estaba hablando por celular.

—¿Con quién hablas? —le pregunté justo cuando colgó.
—Con Chaz, Ryan, ellos.
—Ah ya.
—Sí, pero oye una cosa —me dijo en un tono de voz como si algo hubiera ocurrido, aunque no podía imaginar qué.
—Dime, ¿qué pasó?
—Bueno lo que pasa es que los chicos me dijeron para ir a la casa de Chaz antes de ir a la fiesta ya que sus papás habían viajado y bueno, quieren ir a tomar y todo eso, pero va a ir  Justin… entonces, ¿no quieres ir con Paz a la fiesta? —terminó de decirme con casi una sonrisa en el rostro.
—¿Qué tienes? —le pregunté un poco molesto—, ¿cómo diablos se te ocurre que voy a ir con esa… —hice una pequeña pausa y respiré hondo ya que no quería insultarla— con Paz?
—Sólo decía como una alternativa.
—Oye, ¿sabes qué? Mejor no voy y me quedo acá —dije ya completamente molesto.
—No es para que te pongas así Christian, no te puedes poner así por un comentario mío.
—No he dicho nada —dije—, sólo me voy a quedar acá y punto. No fastidies y lárgate de una vez.
—Haz lo que quieras Christian —me dijo Caitlin y se fue.

Bueno, entonces esto es lo que haría un viernes en la noche. Quedarme en mi casa aburrido mientras los demás van a una fiesta. Probablemente no sonaba como el mejor de los planes, pero aún estaba triste y un poco de soledad en este momento no sería tan malo. Pero me pregunto que estaría haciendo ella en este preciso momento…

Fin de la narración.

En (________(tu país)

Narras tú:

Después de estar haciendo un rato el ridículo con mi intento de “baile”, finalmente apareció Ximena y me logró sacar, y ahora me encontraba con ella sentadas conversando, creo que estaba un poco mareada.

—¿Estás bien? —le pregunté una vez más.
—Ya te dije que sí —me repitió aunque la seguía viendo rara— y en vez de estar molestándome a cada rato para que te diga que sí estoy bien, deberías de agradecerme porque te salvé.
—¿No prefieres gritarlo? —le pregunté.
—No estaría mal —dijo ella y se paró como desafiándome a hacerlo.
—Creo que eres una chica muy inteligente como para entender que sí haces eso te asesino —dije mientras la jalaba de su falda para que se sentara inmediatamente.
—No lo iba a hacer —me miró ahora un poco intimidada.
—Ojalá.
—¿Te gusta? —me preguntó.
—Obvio no —le contesté inmediatamente.
—¿Entonces? —me dijo ella— a él sí.
—Obviamente. ¿Cómo no le voy a gustar? —traté de hacerme la graciosa.
—Ya, ya, ya ________(tu nombre).
—Es sólo mi amigo, sólo me ve así —le aclaré—. Sólo somos mejores amigos, no nos vemos hace tiempo, ¿qué esperabas?
—Sí lo sé, pero eso es lo que tú sientes.
—Exacto.
—Y no significa que él se sienta de la misma forma.
—Pero somos mejores amigos, nos conocemos desde que somos chiquitos —le dije—, no es nada más que eso.
—Vamos _______(tu nombre), eres una chica bonita, ¿por qué no podría fijarse en ti? —me miró Ximena en forma de reflexión.
—¿Sabes qué? Yo sabía que el alcohol era malo para la salud, pero parece que a ti ya te afectó demasiado —ya estaba un poco molesta.
—Ay, di lo que quieras —hizo una pausa—. ¿Vamos por uno más?
—Está bien, vamos —dije sonriendo para ir al bar.

Me puse a pensar en lo que me dijo Ximena, pero no estaba como para pensar en estas idioteces. Sencillamente yo ya no quería nada relacionado a esos tema de “amor” ni nada, si le gusto bien; y sino, muchísimo mejor para mí. Él podía sentir lo que quisiera, pero no me obligaba a mí a sentir lo mismo. Él es mi mejor amigo y sólo eso, ya no pienso caer en la misma idiotez.

Fin de la narración.


En Atlanta…

Narra Justin:

Ellos me dijeron que iríamos a una fiesta, pero fuimos a la casa de Chaz, lo que me ponía de mejor humor, pues mientras más tiempo nos demoráramos para ir a la fiesta, menos tiempo estaríamos: mejor para mí.

Vi como sacaban botellas de licor: vodka, whisky, ron, etc. También sacaban gaseosa, jugo, supongo que para mezclarlo con el trago y también algunas latas de cerveza.

—¿Qué? —pregunté sorprendido—, ¿todo esto para es para ustedes dos?
—No, ni que fuéramos alcohólicos —me dijo Ryan— también van a venir algunas personas más.
—¿Quiénes? —pregunté.
—Ya verás —me sonrió.

Yo realmente me sentía incómodo con eta situación. No quería estar con mucha gente acá, pues con tantas botellas y latas que veía, pensé que iba a venir toda la ciudad. Yo sólo quería estar solo, ¿era algo difícil? No.

—Relájate —me dijo Chaz mientras traía vasos.
—Estoy relajado.
—Entonces cambia de cara.
—Es que no quiero estar acá, me siento incómodo.
—No quieres estar acá por ________(tu nombre), ¿verdad? —me miró él a los ojos como si estuviera completamente seguro.
—No, no es por ella.
—¿A quién intentas engañar? —gritó Ryan desde el otro lado de la casa.
—¿Entonces por quién? —cuestionó Chaz.
—Por nadie, sencillamente quería estar solo, no quiero estar con un montón de personas.
—¿Sabes? Sólo disfruta y tranquilízate, no te sientes culpable. Probablemente ella también está en una fiesta con sus amigos.
—Tú qué sabes… —dije yo.
—Pienso que es lo más lógico, es un viaje que está haciendo por sus quince años, lo más normal es que se esté divirtiendo con sus amigos y que le hayan hecho una fiesta de bienvenida, pues no la ven hace tiempo. Supongo. ¿Y tú por qué no puedes estar más tranquilo y dejar de mirar tu celular cada dos segundos? Estás demasiado pendiente de ella. Deja que disfrute de su viaje, y tú disfruta de tu vida.

Probablemente Chaz tenía razón y debía de relajarme más. Obviamente ella se estaba divirtiendo y yo debía de hacer lo mismo, finalmente eso es lo que yo quería. Aparte, si estuviera aburrida probablemente estuviéramos hablando ahorita y toda la noche, pero no es así.

—¿Ya? —me dijo Ryan.
—¿Ya qué?
—Quédate tranquilo.
—Eso haré.
—Y ahora toma esto.

Me alcanzó un vaso, no sé que era, pero tomé un sorbo.

—¡Es Whisky puroooo! —grité.
—¿Y? Toma como hombre y no fastidies —me dijo Ryan.
—¿Y cómo toma una mujer? —pregunté irónicamente.
—Cosas suaves, y mayormente combinando todo así que no fastidies y tómate todo de un sorbo, ¡cómo se debe!

Me tomé  todo el vaso de un golpe, aunque tenía miedo de embriagarme, nunca antes había estado borracho y me daba miedo decir alguna idiotez. Supongo que con un vaso nadie se embriaga y ni que estuviera tan lleno.

En ese mismo momento tocaron la puerta.

—¿Quiénes son? —pregunté.
—En vez de estar preguntando, párate y abre la puerta —me dijo Chaz.

Me paré y fui a abrir la puerta tal y cómo me dijo Chaz. Vi que Caitlin pasaba con una amiga, Payton, yo la conocía, incluso éramos amigas. Sólo las vi a las dos. Las saludé a cada una de ellas. Supuse que más personas iban a venir, pues eran demasiadas botellas para tan pocas personas. Sólo éramos cinco, dudo que cada uno se vaya a tomar una botella.

Yo me fui a sentar de nuevo al sillón donde había estado todo el rato, mientras ellas saludaban a los chicos. Luego, se sentaron conmigo.

—¿Cómo han estado? —les pregunté.
—Bien —respondió Caitlin con una sonrisa.
—¿Y tú Payton, qué ha sido de ti?
—Todo bien, tranquila —sonrió—, hace tiempo que no te veía. Más bien tú dime que ha sido de ti.
—Todo lo contrario. Más bien lleno de trabajo, pero por suerte ahora estoy más tranquilo, justo estoy en mi fin de semana libre, lo cuál es una bendición ahora.
—Y ahora más que nunca —me dijo mirando todas las botellas de licor que habían con una carcajada.
—No tanto por eso —me reí.

Fin de la narración.

En _______(tu país)…

Narras tú:

Estábamos en la barra y yo había tomado un vaso más sólo para acompañar a Ximena, no sé donde se habían metido las demás chicas. Ximena me estaba contando muchas cosas  que habían pasado desde que me fui, todo estaba muy interesante. Ella hablaba y yo sólo la escuchaba y asentía.

En este momento, mientras ella hablaba, yo estaba pensando en otra cosa. Estaba pensando en lo que estaría haciendo Justin en este momento. No sé si haya salido. Tal vez no, tal vez sí, ¿quién sabe? O tal vez está en su casa durmiendo o yo qué sé. Ya son cerca de las once de la noche. Le hablaría ahorita mismo, pues lo extraño, pero no quiero molestarlo. ¿Qué tal si ha salido? Probablemente Ryan lo está corrompiendo, aunque no creo, seguramente mañana tiene muchas cosas que hacer y tiene que dormir temprano o tal vez se quedó jugando algún videojuego o no lo sé. Podría imaginarme un montón de cosas, pero no quiero incomodarlo al preguntarle. Creo que lo mejor sería hablar con él, pues tampoco quisiera estar con el celular todo el rato, sería incómodo.

—Mira quién te espera… —me dijo ella mirando con una sonrisa y una mirada desafiante.
—… 

jueves, 3 de enero de 2013

¡Feliz Año Nuevo! (Atrasado)

Tumblr_mg0262j7eb1s1ic05o1_500_large

Hola chicas, ¿cómo están? Espero que hayan pasado súper bien el comienzo de este año, y que lo hayan disfrutando al máximo. Bueno, yo me fui de campamento a la playa y bueno regresé ayer en la tarde, pero me bañé, me quedé dormida y bueno me levanté hace un rato y he estado tratando de conectarme a internet durante un largo tiempo,  pero no se podía porque se puso súper lento el internet, así que ni modo... Y bueno, ¿qué mejor forma de empezar el año nuevo que con una sorpresa? Les prometo que uno de estos días les caigo con una sorpresa, ¿está bien? :) No les diré que es, pues sino no será sorpresa jajaja. 

Las quiero chicas<3 cu="cu" dense="dense" span="span">