—¿Por qué? ¿Qué te hice? Todo estaba
tan perfecto… —terminó la oración sin ánimos y con nostalgia.
—Porque no me quería sentir culpable
cuando hiciera algo. No quería tener el remordimiento todo el día en mi cabeza…
¡entiende!
—¿Cuándo hicieras algo? —cuestionó
torpemente.
—Sí —respondí casi en un susurro.
—¿Qué hiciste? —preguntó él como si no
sintiera absolutamente nada en ese momento.
—Nada.
—Pero acabas de confirmarme que sí
hiciste algo.
—No es de tu incumbencia —dije.
—Pues, claro que es de mi incumbencia,
finalmente era conmigo con quién estabas jugando según lo que parece —me
recriminó, pero con mucha calma, parecía que no le importaba.
—No hice nada —dije tratando de hacerme
la loca, pues ahora me daba cuenta que lo otro lo había dicho porque sí, por
tonta.
—Acabas de decirlo —sentenció.
—No quiero decirlo, no quiero. No me
insistas. Déjame en paz.
Entré en la desesperación, no quería
decirle nada. No quería abrir la boca para decir algo de lo que luego me
arrepentiría, pero aunque ya lo hice, él ya sabía que había hecho algo, pero el
problema es que no quería que sepa qué.
—Ya, Ok. No me lo digas.
—Sólo quiero que sepas que te quiero y
de que haya hecho lo que haya hecho, no significa nada, pues no estamos. Tú me
dijiste que quería que disfrute…
—Sí sé lo que dije —dijo él
interrumpiéndome.
Me levanté y miré el reloj, eran las 4
de la tarde, pero yo pensaba seguir durmiendo hasta que me vinieran a
despertar, supongo que en un par de horas más. Pero bueno, cada vez estos
sueños eran más raros, eran sencillamente raros, el problema es que no
recordaba la cara, pero pude distinguir mejor la voz: parecía Justin o tal vez
era Christian, no lo sé, tenía la voz de Justin, pero tenía la forma de hablar
de Christian, lo cual me confundía, sólo sé que era el mismo chico del anterior
sueño.
También me acordé en este preciso
momento que no le avisé nada a Justin y tampoco contesté su mensaje,
probablemente piensa que he muerto o cosas así. Le hablaré más tarde, cuando
alguien se digne a despertarme. Por el momento, estoy bien así y más tranquila,
sólo quería disfrutar y bueno sé que él sería capaz de entender eso.
Unas horas después…
—_________(tu nombre), despierta... —dijo
una dulce y tierna voz.
Era la décima vez que escuchaba eso,
pero decidí ignorarlo una vez más. No tenía ganas de despertarme ni nada por el
estilo, prefería quedarme dormida por horas y horas ignorando el mundo
exterior, era mejor así, pero de pronto me acordé que no era Atlanta, sino
________(tu país) y realmente estaba agotada, pero quería disfrutar el tiempo
acá.
—Yaya, ya me levanto —le dije.
—¡Al fin! —exclamó mi abuela triunfante—
tú no te despiertas por nada del mundo.
—Es que estaba cansada.
—Ya bueno, entonces ve a ducharte y se
te pasa, ¿ya?
—¿Qué hora es? —la miré y vi que ya
estaba duchada y con una toalla cubriéndola.
—Son como las 7 de la noche.
—¿Y a qué hora se supone que debo de
estar lista? —pregunté.
—Antes de las 9 preferentemente.
—¿Qué? —cuestioné—, ¿a qué hora empieza
la reunión de tus amigas?
—A las 9.
—¿Por qué tan tarde? —pregunté.
—Porque es como que una cena.
—Ah ya, pero ¿por qué?
—Una cena de la compañía —sentenció.
(ACLARACIÓN: Compañía donde trabajaba tu abuelo, la misma
que tu mamá, sólo que en ________(tu país).)
—¿Y por qué ________(tu abuelo) no va a
ir?
—Está que se anima y se desanima, pero
creo que se siente mal.
—¿Qué tiene? —pregunté preocupada.
—Creo que le va a dar gripe —me dijo mi
abuela.
—¿Con tremenda calor?
—Sí.
—¡Oh! —exclamé— lo peor del mundo es
enfermarse en pleno verano.
—Sí, pero te apuesto que ya se le pasa —hizo
una pequeña pausa—, ya bueno ve a bañarte.
—Está bien —le dije—, ¿qué me pongo?
—No sé, lo que quieras. Pero es un poco
elegante.
—Está bien —le dije— no importa.
—Bueno me voy para que te alistes con
tranquilidad.
Mi abuela se retiró de la habitación y
fui a bañarme.
Cuando salí de la ducha, me puse a ver
qué podría ponerme y finalmente elegí esto:
Y me quedé con el collar de Justin,
realmente me hacía sentir un poco incómoda ponerme toda esta ropa. No me
gustaba andar así, pero sólo quería que mi abuela se sintiera orgullosa de mí y
bueno valía la pena arreglarse si se trataba de ella.
Cuando estaba terminando de ponerme
bien el arete, mi abuela entró.
—¡Qué bonita _______(tu nombre)! —exclamó
ella.
—¿Tú crees? —pregunté.
—Claro que sí, estás hermosa.
—¿De verdad?
—Sí, estás muy bonita —me dijo.
—Bueno, gracias —sonreí, mientras
seguía mirándome en el espejo.
—Ven, ven, te voy a tomar una foto —me
dijo ella.
—¿Ahorita? —pregunté haciendo un gesto.
—Sí —me dijo—, espera. Traeré la
cámara.
—Ok.
Mientras ella fue a traer la cámara, yo
me seguía mirando en el espejo. No sé, me veía diferente. Tal vez me veía
bonita, de una manera distinta, pensé que arreglada me veía diferente. Era una
imagen mía que me agradaba, sería bonito sentirme así todos los días, pero
bueeno… rápidamente antes de que mi abuela venga, sonreí frente al espejo en
forma de práctica antes de que mi abuela fuera a venir a tomarme la foto. Justo
cuando me di la vuelta ella ya estaba ahí esperando.
—Pero ven, baja, para tomarte una foto
en la sala.
—Ya, está bien.
Mientras bajábamos me dispuse a preguntarle
si mi abuelo iba a ir, así que esperé su respuesta.
—Sí —me dijo ella.
Cuando llegamos a la sala, él estaba
ahí sentado esperándonos con la llave del auto en las manos.
—Ya primero tómate una foto con
_______(tu abuelo) y luego que te tomen una foto conmigo y finalmente unas tú,
¿ya?
—¡Eso suena a muchas fotos! —exclamé.
—Tú sólo sonríe —me dijo sonriendo;
acto seguido, mi abuelo se rió.
Hicimos lo indicado por mi abuela y
traté de sacar mi mejor sonrisa para las fotos, aunque por momentos creí que
estaba haciendo cualquier cosa menos sonreír. Admito que yo era una persona que
sólo podía sonreír bien cuando realmente tiene ganas de hacerlo, esas ganas que
te vienen de improviso, sin que te des cuenta o cuando me estoy viendo a mí
misma sonreír. Es extraño, pero supongo que esa sería una de las principales
razones por la cuál no me gustaba tomarme muchas fotos que digamos o bueno
mejor dicho que me tomaran muchas fotos.
—¿Ya? —dije tratando de no dejar de
sonreír.
—¡La última! —exclamó mi abuela.
—¡Eso has dicho hace media hora! —me
quejé.
—¡Sonríe! —me dijo justo cuando
presionó el botón de la cámara para tomar la “última” foto.
Apenas hizo eso, salí “corriendo” —si
es que se le podía decir “correr” a eso que traté de hacer, ya que no sabía muy
bien manejar los zapatos y también teniendo en cuenta que tenía unos tacos muy
altos— hacia la puerta para que no me tomara ni una foto más, a lo que mi
abuelo soltó una carcajada.
—Sólo para asegurar que sería la última
foto —sonreí.
—Está bien —también se rió ella—,
vamos.
Entonces nos subimos al carro y fuimos
al club. El viaje era un poco largo, o sea no tanto, sólo que estaba alejado un
poco de la ciudad, ellos subieron la música y se pusieron a charlar entre ellos
mismos, yo sólo veía mi celular y como mis amigas me ignoraban, ya que ninguna
de ellas me había dicho algo desde que llegué o no sé, tal vez ninguna sabía a
que hora llegaría, aunque lo dudo pues recuerdo haberle dicho a una par de
ellas a qué hora llegaría, pero bueno… parece que mientras más lejos te vas,
más rápido te olvidan, pero qué más da… algún día me hablarán y se acordaran
que iba a venir a visitarlas y que también nos íbamos a ir de viaje a Londres,
pero bueno… con algunas solamente. Aunque estaba dramatizando mucho, pues
supuestamente tenía el celular apagado.
Como iba a estar con las amigas de mi
abuela, preferí no pasar como malcriada estando con el celular y se lo digo a
mi abuela para que me lo guardara. Me quedé contemplando todo el paisaje,
mientras íbamos, aunque ya estábamos cerca.
Minutos después…
Cuando llegamos, había un gran toldo blanco,
como siempre que había una fiesta de la compañía, así que no me sorprendí y
bueno también había bulla y música de fondo, la típica que ponían. Vi que había
varias luces, a medida que me acercaba a las escasas escaleras que había para
llegar al gran patio donde también había una piscina, pero claro, todo lo
tapaba el toldo. Atrás mío estaban mis abuelos, yo sólo caminaba, cuando de
pronto parece que hubo un apagón, pues todo se apagó y la música y la charla se
acabó.
—Tengo miedo —le dije a mi abuela—,
todo está oscuro.
Aunque después de decir eso, me di
cuenta que probablemente muchas personas me habrían escuchado.
Di unos dos pasos más para acercarme y
poder entrar a donde sería el cóctel: el toldo, pero fue cuando en un abrir y
cerrar de ojos oí a un montón de personas gritar “¡SOOOOORPRESA!” y las luces
se prendieron y pude ver a un montón de mis amigas, amigos, compañeros y gente
conocida.
Yo no sabía que decir, realmente estaba
muy impresionada y me quedé con la boca abierta. El corazón me latía a mil por
hora. Un montón de personas se acercaron a abrazarme y gritar mi nombre.
—¡Te extrañaaaaamos! —exclamaron en
coro mis amigas.
—Aún no lo puedo creer —dije—, ¿de
verdad estoy acá o sólo estoy soñando?
Jamás me lo hubiera imaginado, pero
ahora que está sucediendo tengo miedo que sea uno más de mis sueños, aunque lo
dudo demasiado, pues parecía tan real.
De pronto comenzó a sonar la música.
—¡Estás acá! —exclamó Ximena mientras
me abrazaba— y estás muy bonita, el cambio te ha venido bien.
—¿En serio?
—Sí, estás hermosa —me dijo otra amiga.
—¿Y cómo has estado? —me preguntó
Alyssa, otra amiga.
—¡Bien!
—exclamé—, aunque ahora mucho mejor que estoy acá…
Justo cuando estaba por seguir
hablando, mis abuelos me tocaron el hombro…
—Nosotros te esperemos, ¿ya? —me dijeron
mis abuelos mientras caminaban al comedor que como pude ver, se encontraban sus
amistades.
—Está bien —le contesté.
Les sonreí, y pensé agradecerles en ese
preciso momento, pero preferí esperar hasta más tarde y hacerlo con más
paciencia, pues ahora estaba con mis amigas y realmente estaba muy feliz.
—Les tengo que contar muchas cosas —les
dije a ellas.
—Y nosotras a ti —me dijo Valentina.
—Sí, pero bueno ya tendremos mucho
tiempo para hablar de eso, pero ahora… ¡a disfrutar la fiesta! —exclamó Ximena,
mientras me jalaba.
Cuando estábamos caminando, realmente
me sorprendí por la cantidad de personas que había en esta fiesta. Vi un montón
de caras conocidas, un montón de ellas me traían varios recuerdos, y también vi
a personas que aunque no me trajeron el mismo recuerdo —no me refiero a malos
recuerdos, sencillamente a una sensación diferente—, pero tenía el
presentimiento de que iba a hacer una buena fiesta. Este tipo de fiestas me
hacía recordar a Christian, no sé por qué, pero sentía como si él estuviera
ahí, aunque sé que es imposible, pero realmente preferí no tomarle importancia
a eso, pues eso dije que haría cuando vendría o hasta ¿quién sabe? Tal vez
alguien me ayude a olvidarlo esta misma noche, aunque también extrañamente me
puse a recordar a Justin cuando estuvo conmigo en una fiesta cuando Christian
se puso estúpido conmigo, pero ya “¡basta!” prácticamente le grité a mi cerebro
para no seguir recordando ese tipo de cosas.
—¿En qué piensas? —me preguntó Ximena.
—En nada —dije sonriendo.
Vi que había una barra donde servían
bebidas alcohólicas o preparaban cócteles eso supuse, pues vi botellas con
vodka, ron e incluso latas de cerveza. No sé como diablos pudieron convencer a
mis abuelos de que hubiera eso, pero definitivamente ahí estaban.
—¿Cómo consiguieron que hubiera una
barra? —pregunté.
Las tres se rieron, pero decidí sólo mirarlas
a ver si decían algo más.
—¿Sólo piensan reírse? —pregunté.
—¡Largaaaaaaa historia! —exclamó
Valentina.
—Bueno, me la contaran luego.
—Sí, porque ahora vamos a bailar —me
jaló nuevamente.
Yo solamente reí, pero realmente no
sabía que hacer. O sea me gustaba estar en fiestas, pero a veces cuando llegaba
a las fiestas tenía ganas de todo menos de bailar, pero esta vez era diferente.
Mientras pasaban las personas, me saludaban, yo sólo sonreía y correspondía su
saludo.
—Mira quién viene… —susurró Alyssa.
—¿Quién? —pregunté haciendo un gesto.
Ximena me miró con la misma cara que me
ve siempre que digo o hago algo de una forma a la que yo llamo imprudente, pero
ella prefiere insultarme y decirme “retrasada”.
Apenas me di la vuelta, lo vi. Estaba
tan perfecto, ¡después de mucho tiempo lo miraba! Ya habían algunas cosas que
me había olvidado acerca de él, pero ahora estaba acá nuevamente…
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Sé que debería de darme vergüenza subir otro capítulo después de tanto tiempo, pero ¡hay un conjunto de Polyvore! Las quiero mucho chicas, tengo que dormirme :( ¿sí? Cuídense <3 antes="antes" cap="cap" de="de" muuuuy="muuuuy" muy="muy" nbsp="nbsp" pero="pero" pronto.="pronto." pues="pues" salgo="salgo" salir="salir" span="span" subir="subir" tratar="tratar" tulo="tulo" un="un" vacaciones="vacaciones">3>
♥ Vale ♥