"Lo ves. Te quiero y no quiero perderte porque mi vida ha mejorado desde el día que te encontré".
—Yo cuando llegué te vi en una pose no muy bonita con
Selena. Estaban demasiado cerca como si le hubieras dado un beso o algo
parecido. Y no entiendo porque tuviste que mentirme para ir al baño y
encontrarte con ella —prosiguió—,
entonces es verdad que cuando el río suena es porque piedras trae.
—¿Dudas de mí?
—¿Tú crees que si no dudara de ti te hubiera dado esa
cachetada? —le pregunté con un tono de voz como quién dice “obviamente”.
—Entonces supongo que es un sí —lo saco por deducción.
—¡Exacto! —exclamé.
—¿Quieres irte? —me preguntó él, metiendo la llave de su
carro en donde debía para encender el auto.
—Sí, por favor.
—Está bien.
Fin de tu narración.
Narras Justin:
Estaba cansado de rogarle, la puedo querer, pero también
tengo mis límites. Sólo voy a esperar que se tranquilice para que podamos
hablar como personas normales y no como si estuviéramos en plena pelea de box.
No entendía que le había hecho para que me tratara de esa manera y pensara todo
eso de mí. Seguramente estaba dolida por lo de ayer, pero en ese momento se
estaba dejando de llevar por su imaginación. ¿Por qué no me cree? Yo no le he
dado ningún motivo para desconfiar, aunque debía de haberle dicho que iba a ir
a saludar a Selena, y bueno eso tal vez puede considerarse como un motivo, pero
igual.
Admito que cuando __________(tu nombre) me vio con Selena me
sentí como una mierda, porque sentí que había cagado todo. Una sensación
horrible de arrepentimiento había recorrido todo mi cuerpo y la verdad es que
nunca me había sentido así. Jamás me había arrepentido tanto por algo. Pero si
pudiera volver en el tiempo y arreglarlo lo haría sin pensarlo dos veces.
Mientras yo manejaba, ella cerró los ojos. Y así pasaron los
minutos hasta que nos detuvimos a media cuadra de su casa, porque no quería
llegar a su casa donde probablemente estaría el papá de Ryan y tal vez su mamá
y que ella me haga un espectáculo enfrente de ellos porque quedaría demasiado
mal y podrían pensar cualquier cosa de mí. Sólo quería hablar con ella y llegar
a una conclusión, no quería estar mal con ella. No podía permitir que se vaya
odiándome o teniendo algo en contra mío como lo solía hacer antes. Yo sí
pensaba luchar por ella, no como Christian que lo dejó tan fácil (según mi
punto de vista).
Cuando ya logré pararme, ella estaba durmiendo. Así que me
acerqué a ella, pero antes de eso la comencé a contemplar. No era por ser cursi
ni nada por el estilo, pero parecía un ángel recién caído del cielo. Era
demasiado bella, se veía mucho más angelical y dulce durmiendo, aunque en si lo
era. Se veía tierna, inofensiva. Era la chica más bella que había visto en toda
mi vida y esto sólo era una prueba más que servía para comprobarlo. Podría
pasar toda la vida detrás de ella sin importarme nada, pero ahora la tenía y
dentro de unas horas ya no sería así y estaría demasiado lejos de mí. La
quiero. Y estoy dispuesto a hacer TODO por ella.
—Preciosa, despierta —le susurré al oído.
Vi como ella abrió un poco los ojos, pero inmediatamente los
cerró como para hacerse la dormida. Seguramente estaba cansada.
—Lárgate, déjame —me dijo ella— ¿no ves que estoy durmiendo?
—Sí, pero despierta preciosa.
—No, quiero dormir.
—¿En mi carro? —le pregunté.
—Donde sea, sólo quiero dormir —sentenció ________(tu
nombre).
—Pareces una bebe —le dije—, una pequeña.
—¿Y no soy eso? —cuestionó ella aún con los ojos cerrados,
pues no tenía ni la más mínima intención de abrirlos.
—Claro que sí —afirmé yo riéndome— eres una pequeña bebe.
—Lo sabía —dijo ella con una sonrisa en el rostro—, ahora
déjame dormir.
—¿En mi carro? —le pregunté nuevamente.
—Ya, ya —dijo ella abriendo los ojos y levantándose, ya que
había estado recostada en el asiento el cuál había inclinado para atrás—
¿quieres que me vaya? ¡Me voy!
—Aún no estamos en tu casa —le dije.
—¿Entonces dónde quieres que me baje? —estaba hablando como
si estuviera borracha.
—Oye ________(tu nombre), una pregunta.
—¿Qué quieres? —me contestó ella agresivamente.
—¿Tú tomas? —le pregunté.
—¿Alguna me has visto hacerlo? —me contestó con otra pregunta.
—No.
—Entonces tu pregunta está de más —estaba molesta.
—No era para que te molestes.
—Es que básicamente aparte de verme la cara de idiota
también me la ves de borracha —me dijo aun molesta, pero no tanto— ¿entonces
qué quieres que piense?
—No quise decir eso.
—¿Entonces a que se debe tu pregunta?
—Porque estabas hablando como si estuvieras ebria y me entró
curiosidad —le respondí tratando de contener la risa al imaginarme a
________(tu nombre) ebria y diciendo idioteces.
—Que las personas que me rodean sean unas personas les guste
las bebidas alcohólicas —hizo referencia a Paz y Ryan— no significa que a mí
también.
—Bueno, pero dicen que manzana podrida corrompe a las demás.
—¿Insinúas que voy a terminar siendo tan o más ebria que Paz
después de sus fiestas?
—No he dicho nada por el estilo en ningún momento —dije yo,
mientras me reía.
—¿De qué te ríes? —me preguntó ella molesta— ¿quién ha
contado un chiste?
—Eres una chica demasiado ocurrente —le respondí, mientras
seguía riendo.
—Eso quiere decir que te estás riendo de mí —dijo ella,
cruzando los brazos—. Está bien.
—¡No me estoy riendo de ti! —me defendí.
—Sí lo estás haciendo.
—Oye preciosa, una cosa.
—Me llamo _________(tu nombre) —me aclaró.
—¿Estás con la regla? —le pregunté.
—¿¡¿Cómo me vas a hacer esa pregunta?!? —alzó la voz ella
escandalizada— ¿qué te ocurre Justin?
—Pero es una pregunta —le dije— ¿acaso eso es anormal?
—Pero o sea, ¡a ti que te interesa! —exclamó ella—. No es de
tu interés.
—¡Pero no me malinterpretes! —le dije para que no malpensara
mi pregunta, pues pensaba que hacía eso.
—No estoy malinterpretando nada, sencillamente que a ti no
te debe de importar. No es tu asunto.
—Es que te pregunto eso por el humor que tienes —le expliqué—
estás con un humor asqueroso, estás demasiado enojada. Y esas cosas, pero yo no
te he hecho nada.
—Ya te dije lo que has hecho, ¿no?
—Sí, pero eso lo que tú piensas con respecto a lo que ha
sucedido —le aclaré.
—Lo que yo pienso es suficiente para mí —me dijo ella.
—Pero créeme cuando digo que jamás haría algo que te podría
hacer daño —le dije mirándola a los ojos, tratando que ella hiciera lo mismo.
—¿Sabes cuántas veces he escuchado eso de personas que
supuestamente me querían? —me preguntó, mientras me miraba esperando una
respuesta, y como no vio ninguna— Demasiadas.
Sus ojos seguían mirándome como tratando hacer que me
arrepintiera de estar ahí y haber preguntado eso. Admito que me incomodaba un
poco, pero no me pensaba ir.
—Créeme a mí.
—¿Con lo que he visto? —me preguntó.
—Mira, si has visto eso y sigues acá es por algo.
—¿Por algo? —cuestionó ella sin comprender que podría ser
ese algo.
—Ayer cuando pasó lo de Christian te largaste sin importar
cualquier cosa a pesar de que él fue atrás de ti —me hizo recordar— sin
embargo, sigues acá.
—Porque no quería hacerte vergüenza y que todo el mundo se
enterara de la lacra de persona que eres —me explicó ella, aunque sabía que no
era verdad.
—No, no es verdad —le hice saber—, te quedaste porque me
quieres, porque sabes que no haría nada que te pudiera hacer daño ni te pudiera
lastimar.
—¡Obviamente no! —exclamó ella para a continuación mirarme
con una cara de desprecio increíble como si yo le hubiera hecho lo peor del
mundo. Pero bueno, ¿quién la entiende? Yo sé que así fue y nadie e va a cambiar
ese pensamiento.
—Bueno, sé que me quieres.
—¿Creo que no te bastó que te dijera todo eso, no? —me
preguntó ella— ¿quieres que te lastime más a ver si así de una buena vez
entiendes todo?
—Puedes decir todo lo que tú quieras, pero a mí no me vas a
engañar como tal vez lo haría con otras personas —le dije.
—Asu, tú no te piensas rendir, ¿no?
—No pienso perderte sabiendo que tú me quieres.
—Justin, ¡entiende! ¡NO TE QUIERO! —casi gritó ella en mi
cara—, vete con Selena y no lo digo con sarcasmo ni nada, sencillamente te digo
que lo hagas porque ella sí te quiere y yo jamás te voy a dar lo que ella te
podrá dar, hablando de la parte afectiva y toda esa idiotez. Entiende, ¿sí?
—No es verdad, sí me quieres —me encerré en esa idea y lo
dije una vez más, de diferente manera.
—Ya, pongamos en el hipotético caso que sí te quisiera, ¿ya?
—Ok.
—Bueno te quiero y todo eso, pero me voy a ir 5 semanas afuera del país y no te voy a ver y
probablemente ni hablemos porque no voy a tener tiempo ni nada —me dijo—,
¿entonces? Y también debes de entender que voy a volver a _________(tu país) a
mí anterior vida, a donde debería estar, pero desgraciadamente no estoy.
Entonces dime, ¿tú me prohibirías tener mi anterior vida estando amarrada a ti?
Y bueno, también voy a ir a Londres ¿y crees que voy a renunciar a fiestas? No,
y de verdad ahí no sé que podría suceder y no lo digo con ganas de malograrte
la vida ni nada, pero es la verdad. Tú ya has tenido mi edad, aunque tal vez no
eres mujer, pero entiendes. Y más aún porque los hombres son peores o yo que
sé.
—La gran diferencia es que yo no he tenido las mismas
experiencias igual que probablemente Ryan o Chaz porque yo he estado trabajando
para sacar mi carrera adelante.
—Pero igual y , ¡de hecho que has ido a fiestas y más aún de
famosos! —me dijo ella— y esas son las peores, dicen. ¿Y no vas a pensar lo que
ocurren en otras fiestas? ¡Sí sabes!
—Probablemente.
—¿Entonces? ¿Me vas a negar todo eso? —me preguntó ella—
estos son los momentos que no voy a volver a vivir en mi vida. Voy a ir también
con amigas, no voy a ir sola. ¿Crees que ellas se van a quedar conmigo
aburridas en las noches? No, ¡claro que no!
—¿Sólo lo dices para hacerme sentir mal o qué diablos? —le
pregunté.
—No lo digo para hacerte sentir mal —le dije— sólo lo digo
de verdad. Yo también quería seguir con esto, porque sí Justin, sí te quiero.
Pero es la verdad y tal vez mi enojo por lo que vi me hizo pensar mejor las
cosas para que tú pudieras ver las cosas como son y yo también. Y yo no quiero
hacerte daño ni nada y no quiero que tú me lo hagas tampoco, aunque sé que no
lo harías.
—Nunca haría nada que te pudiera lastimar —le dije tratando
de contener las lágrimas.
—Te juro que me hubiera encantado que todo esto hubiera
sucedido después de mi viaje o muchísimo antes. 5 semanas es demasiado. No es
poco tiempo, es mucho y no sé que vaya a pasar. Tal vez no pase nada como pase
mucho, pero no me sentiría bien haciéndote daño mientras tú estás acá
queriéndome.
—No te preocupes, sí te entiendo.
—Y pucha, también me gustaría que entiendas que acabo de
terminar una relación, pero de la peor manera del mundo y realmente no estoy
segura de que quiero hacer en estos momentos. Me gustaría quedarme tranquila si
soy sincera —prosiguió—, pero te juro que sí te quiero y va en serio y tengo
miedo, tengo miedo de cualquier cosa que pueda hacer. Yo siempre he malogrado
las mejores cosas que tengo y tú eres una de esas y tengo miedo de malograrla
contigo también.
—¿No es más fácil y menos doloroso decirme que no me
quieres? —le pregunté.
—Pero no es así, sí te quiero y mucho —me dijo—, pero tal
vez yo estoy diciendo que las cosas van a suceder así, pero tal vez me estoy
equivocando y todas las cosas pueden tomar un camino distinto y las cosas no
son como yo digo o no sé.
—¿Lo estás diciendo porque estás dolida por lo que viste ó
porque realmente sientes que es así? —le pregunté y realmente estaba
aguantándome porque quería estallar.
—Porque lo pensé y el enojo me hizo pensar así, pero
realmente no sé que vaya a pasar y tengo demasiado preocupaciones en la cabeza
y de verdad te quiero.
—¿Me quieres de verdad o lo dices porque te sientes mal por
todo lo que me has dicho? —le pregunté.
—Te lo digo porque sí te quiero y porque iba a terminar con
Christian por ti, pero sucedió la otra cosa de Paz e hizo que se acabara más
rápido de lo que pensara.
—Yo no quiero perderte —le hice saber.
—Y créeme que yo tampoco porque eres un chico maravilloso —me
dijo, aunque comenzaba a dudar—, créeme. Eres fantástico, sólo que las cosas se
están presentado de otra manera y realmente no sé que hacer ni nada.
Ahora no sabía que hacer y el arrepentimiento que había
sentido hace un rato por lo de Selena era más y más grande, desearía nunca
haberla visto en la heladería. La habíamos pasado demasiado bien y ahora todo
se fue al demonio en menos de unos cuántos segundos. ¿Qué iba a pasar? Tenía
miedo y estaba deseando que nada de esto pasara, ni que todo lo que me estaba
diciendo pudiera suceder. La quería, lo admito, NO QUIERO PERDERLA.
—¿Entonces? —le pregunté tratando de mirarla con los ojos
completamente abiertos.
—…
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¡Chicas! ¿Cómo están? ¡Acá les dejo el capítulo! Espero les guste :) no pude subir antes porque mi papá vino y no lo he visto como hace un mes y al fin está acá. Tengo un montón de tareas ya que empiezo clases el lunes, mañana les contestooo todos los comentarios en un post, aunque sé que se los he dicho un montón de veces ya tendré que hacerlo jajaja.
Las quiero mucho :) cuídense un montón y díganme algo que les gustaría que mejore en el modelo del blog, ¿sí? :)
Las quiero mucho :) cuídense un montón y díganme algo que les gustaría que mejore en el modelo del blog, ¿sí? :)
Blog donde se encuentran los primeros capítulos de “Un giro de 360° desde que te conocí”: http://ungirode360desdequeteconoci-novela.blogspot.com
♥ Vale ♥